Chango:
Sos egoísta.
Elena:
Claro que soy egoísta. No puedo NO ser egoista. Si yo no pienso en mí no piensa nadie. También pienso en vos, pero además pienso en mí.
Chango:
Sos egoísta, tenés que pensar en la pareja.
Elena:
Sabés qué pasa, la pareja tal como está planteada es un anacronismo. Implica que dos voluntades sean una sola siempre, que los dos tiren para el mismo lado siempre, pasar mucho tiempo juntos siempre, tener un nidito de amor, ser fieles, complementarse como el yin y el yan, y sabés qué, no se puede. Hoy no se puede. Vos laburas doscientas horas, yo también, cada uno está tratando de que no lo tape el agua, hay que llegar con todo lo que uno tiene que hacer, lidiar con problemas familiares, mi vieja, mi abuela, bardos de quita, romperse el culo por crecer profesionalmente, laburar los domingos, pagar cuenta tras cuenta, lavar la ropa, prepararte el taper del almuerzo y fijarme que no sea comida repetida, seguir estudiando toda la vida… ¿y encima uno tiene que aguantarse todo el bagaje de quilombos que tiene el otro y asumirlo como propio? ¿Todos los problemas son de todos? No, viejo, así no se puede, no hay tiempo que alcance. La familia burguesa YA FUE, es obsoleta, ¿por qué tengo que vivir bajo un conjunto de valores que no sirven a la realidad? No, no voy a ir a comer pizza a lo de tu mamá ¿queda claro?
Chango:
Hay mousse de chocolate, burguesita.
Elena:
Hubieras empezado por ahí. Dame 5 que me cambio.
By Elena
Mezcladitos por el amor
Hace 1 día



0 Que rompieron estructuras:
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